La Farizon V7E ya está a la venta en España. Es una furgoneta eléctrica de tamaño medio, pensada para reparto urbano, autónomos y flotas, que combina 6,95 m³ de volumen de carga, hasta 1.338 kg de carga útil y una autonomía urbana WLTP de hasta 475 kilómetros.

Desarrollada por Farizon Auto, la marca de comerciales eléctricos del grupo Geely, la V7E llega con un argumento muy directo: ofrecer una furgoneta eléctrica de tamaño medio con buena capacidad de carga, batería LFP de 67 kWh, carga rápida de hasta 100 kW y un precio de lanzamiento desde 25.350 euros, sin IVA, aplicando campañas y ayudas disponibles.

Una furgoneta eléctrica para última milla, reparto urbano y pymes

La Farizon V7E entra de lleno en uno de los segmentos más interesantes del mercado: el de las furgonetas eléctricas medianas para logística urbana. Es decir, vehículos pensados para moverse muchas horas por ciudad, acceder sin restricciones a zonas de bajas emisiones y reducir costes de uso frente a una furgoneta diésel equivalente.

No estamos ante una conversión eléctrica de una plataforma térmica. La V7E utiliza la plataforma GXA-M, desarrollada específicamente para vehículos eléctricos. Esto permite aprovechar mejor el espacio disponible, colocar la batería en una posición más eficiente y mejorar aspectos clave en el trabajo diario, como la maniobrabilidad, la altura de carga o el acceso al compartimento trasero.

Farizon ha optado por simplificar mucho la gama. La nueva V7E se comercializa en una única configuración de carrocería y con tres colores exteriores: blanco, azul y verde. Una estrategia lógica para flotas y profesionales, que suelen valorar más la claridad de oferta, el precio cerrado y la disponibilidad que un catálogo interminable de versiones.

4,99 metros de largo y casi 7 m³ de capacidad

Por tamaño, la Farizon V7E se sitúa en el territorio de las furgonetas medianas. Mide 4.995 mm de longitud, una cifra contenida para moverse por ciudad, aparcar con cierta facilidad y acceder a zonas de carga complicadas. Pero lo interesante está en el interior.

El compartimento de carga ofrece 6,95 m³ de volumen, con capacidad para transportar hasta tres europalés. La carga útil alcanza los 1.338 kg, una cifra muy competitiva para un vehículo eléctrico de este formato y clave para profesionales que no solo necesitan volumen, sino también capacidad real de trabajo.

También se ha cuidado el acceso a la zona de carga. La altura del piso es de solo 500 mm, lo que reduce el esfuerzo al subir y bajar mercancía durante la jornada. Las puertas laterales correderas ofrecen una apertura de 1.100 mm, mientras que las puertas traseras pueden abrirse hasta 270 grados. Es el tipo de detalle que no luce tanto en una ficha técnica, pero que importa mucho cuando se hacen decenas de entregas al día.

Motor de 150 CV y batería LFP de 67 kWh

La Farizon V7E monta un motor eléctrico de 150 CV —110 kW— y 230 Nm de par máximo. No busca prestaciones deportivas, obviamente, pero sí una respuesta inmediata y suficiente para reparto urbano, circulación periurbana y rutas de distribución con carga.

La batería es de tipo LFP, suministrada por CATL, con 67 kWh de capacidad. Farizon anuncia hasta 475 km de autonomía en ciclo urbano WLTP y hasta 328 km en ciclo combinado WLTP. Como siempre en una furgoneta eléctrica, la cifra real dependerá mucho del peso transportado, la temperatura, el tipo de ruta y el uso de climatización, pero el dato urbano homologado coloca a la V7E como una opción interesante para rutas de última milla de jornada completa.

En carga rápida, admite hasta 100 kW en corriente continua. Según la marca, puede pasar del 20 al 100 % en 33 minutos. Para una empresa, esto significa que una parada planificada puede devolver suficiente autonomía al vehículo para completar una segunda parte de la jornada sin tenerlo inmovilizado durante horas.

Cabina práctica, pantalla grande y V2L

El habitáculo está configurado para dos ocupantes y pensado más como herramienta de trabajo que como turismo disfrazado de furgoneta. Aun así, el equipamiento es completo.

Incluye una pantalla táctil de 12,3 pulgadas compatible de forma inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas y cámara de visión 360 grados, muy útil para maniobrar en muelles, calles estrechas o zonas de carga con poca visibilidad.

También incorpora función Vehicle-to-Load —V2L—, que permite alimentar dispositivos eléctricos externos desde el propio vehículo. Para algunos profesionales puede ser un extra muy práctico: herramientas, equipos auxiliares, iluminación portátil o pequeños dispositivos de trabajo.

En cuanto a almacenamiento, la cabina ofrece hasta 15 compartimentos portaobjetos y un hueco de 45 litros bajo el asiento del acompañante. Documentación, EPIs, cargadores, herramientas pequeñas o material de reparto tienen así espacios específicos para no acabar desperdigados por la cabina.

17 asistentes de seguridad de serie

La seguridad también tiene peso en la nueva V7E. Farizon anuncia 17 sistemas avanzados de asistencia a la conducción de serie, entre ellos frenada autónoma de emergencia, control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril y detector de ángulo muerto.

Además, el 65 % de la estructura está fabricada con acero de alta resistencia. En un vehículo comercial, esto no solo afecta a la protección de los ocupantes, también a la robustez general ante un uso intensivo, con muchos ciclos de carga, descarga, maniobras y kilómetros urbanos.

La plataforma GXA-M integra soluciones drive-by-wire y brake-by-wire, es decir, dirección y frenado gestionados electrónicamente. Farizon destaca que esta arquitectura permite mejorar la precisión de conducción, acelerar la respuesta de los sistemas y optimizar la recuperación de energía.

Garantía, posventa y recambios: clave para flotas

En vehículos comerciales, el precio de compra importa. Pero la disponibilidad del vehículo importa todavía más. Una furgoneta parada no factura.

Por eso Farizon acompaña la V7E con una garantía de 5 años o 200.000 km para el vehículo y de 8 años o 200.000 km para la batería de tracción. Además, la marca cuenta con almacén de recambios en Madrid, con plazos estimados de entrega de entre 24 y 48 horas en Península Ibérica y Baleares, apoyado por un almacén europeo situado en Gaggenau, Alemania.

La red inicial de Farizon España cuenta con ocho puntos de venta y servicio repartidos por el país. No es una red tan amplia como la de fabricantes tradicionales, pero el planteamiento apunta claramente a crecer apoyándose en operadores profesionales y flotas.

Precio de la Farizon V7E en España

La nueva Farizon V7E inicia su comercialización en España desde 25.350 euros, sin IVA, para unidades en stock y aplicando la campaña comercial de lanzamiento junto al descuento de 900 euros del Plan CAE, según la información facilitada por la marca.

Es una cifra agresiva para una furgoneta eléctrica de este tamaño, con casi 7 m³ de capacidad, batería de 67 kWh y una autonomía urbana homologada de hasta 475 km. El precio puede ser uno de sus grandes argumentos frente a rivales europeos más conocidos, especialmente para autónomos, empresas de reparto y flotas que estén comparando coste total de uso.

Ficha rápida Farizon V7E

Motor: eléctrico, 150 CV —110 kW—
Par máximo: 230 Nm
Batería: LFP de 67 kWh, suministrada por CATL
Autonomía urbana WLTP: hasta 475 km
Autonomía combinada WLTP: hasta 328 km
Carga rápida: hasta 100 kW en corriente continua
Recarga 20-100 %: 33 minutos
Longitud: 4.995 mm
Volumen de carga: 6,95 m³
Carga útil: hasta 1.338 kg
Capacidad: hasta tres europalés
Altura de acceso a carga: 500 mm
Puertas traseras: apertura hasta 270 grados
Pantalla central: 12,3 pulgadas
Instrumentación: digital de 7 pulgadas
ADAS: 17 sistemas de asistencia de serie
Garantía vehículo: 5 años o 200.000 km
Garantía batería: 8 años o 200.000 km
Precio: desde 25.350 euros sin IVA, con campaña y ayudas aplicadas

¿Tiene sentido la Farizon V7E?

Sobre el papel, sí. La Farizon V7E llega con una combinación muy potente para el profesional: tamaño razonable, buena capacidad de carga, autonomía urbana elevada, recarga rápida, equipamiento completo y un precio de lanzamiento muy competitivo.

Su terreno natural será la ciudad y el reparto de última milla, donde una furgoneta eléctrica puede sacar más partido a la frenada regenerativa, a los costes de uso más bajos y a la etiqueta CERO. También puede encajar en empresas que hagan rutas fijas, con recarga en base y necesidad de acceder a zonas de bajas emisiones.

La gran incógnita estará en lo de siempre cuando aterriza una nueva marca en el mercado profesional: capilaridad de red, servicio posventa, disponibilidad real de recambios y valor residual. Farizon parece haber hecho los deberes en garantía y logística de piezas, pero será el uso diario de autónomos y flotas el que confirme si la V7E puede convertirse en una alternativa seria frente a las furgonetas eléctricas de fabricantes tradicionales.

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