El Grupo Stellantis ha decidido eliminar las versiones gasolina y diésel de sus vehículos comerciales de pasajeros de tamaño mediano y compacto destinados a uso particular, es decir, aquellos que cuentan con la homologación M1. Desde enero de 2022 cualquier nuevo pedido se limitará a las versiones eléctricas.

Este gigante de la automoción agrupa a las marcas Citroën, Opel, Peugeot y Fiat, de forma que esta medida afecta a los Citroën Berlingo y SpaceTourer, Opel Combo Life, Vivaro Combi y Zafira Life, y Peugeot Rifter, Traveller y Expert Combi. También se aplicará sobre los futuros lanzamientos de Fiat en la gama de vehículos comerciales que dispongan de las mimas características.

 

Los límites de emisiones mandan

El mar de fondo de esta decisión se encuentra en los límites de emisiones cada vez más estrictos que la Unión Europea ha fijado para las flotas de vehículos que se venden anualmente. Las versiones de pasajeros o monovolúmenes y los modelos multiuso que derivan de vehículos comerciales, tienen un peso y un diseño de carrocería —muy poco aerodinámico— que hacen imposible que los modelos con motor térmico se sitúen por debajo de ciertos valores, aunque sean de última generación, de forma que las marcas se arriesgan a incurrir en las sanciones previstas para quienes se excedan.

Esta decisión se aplica únicamente a los nuevos pedidos de vehículos para las versiones de pasajeros en Europa (a excepción de Suiza y de los países balcánicos) con homologación M1 y no incluye las versiones comerciales que cuentan con homologación N1, ya que según la legislación no están sujetos a los mismos límites, de forma que pueden seguir vendiéndose con motor térmico.

Dentro de la categoría M1 entran aquellos vehículos de la categoría M que tengan, como máximo, ocho plazas de asiento además de la del conductor, una categoría en la que se encuadran los turismos o aquellas furgonetas o furgones que van a cumplir con el mismo cometido que un turismo y que, normalmente, suelen estar destinados a un uso particular. Ahora, Stellantis solo ofrecerá versiones eléctricas de este tipo de vehículos comerciales de pasajeros.

 

Ventajas e inconvenientes

En cambio, en la categoría N1 se encuadran derivados de turismo, vehículos mixtos adaptables o vehículos para un uso comercial. Son muchos los autónomos o empresas que optan por este tipo de homologación cuando compran un vehículo, ya que les aportan ventajas económicas, incluyendo un impuesto de matriculación más bajo, aunque también implica ciertos inconvenientes.

Por ejemplo, los modelos con categoría N1 disponen de una ficha de características técnicas diferente y no pueden superar los 100 km/h de velocidad máxima en autopistas y autovías, frente a los 120 km/h que pueden alcanzar los que tienen homologación M1 o de turismo; una limitación que también tiene correspondencia al circular por carreteras secundarias, de forma que es más fácil cometer una infracción con un vehículo de categoría N1.

Dentro del Grupo Stellantis, los modelos destinados a un uso puramente comercial o aquellos furgones compactos y medianos destinados al transporte de pasajeros que dispongan de homologación N1 sí van a mantener su oferta con motores térmicos diésel y gasolina.

En cuanto a emisiones, el umbral medio en Europa a partir de 2020 está fijado en 95 g/km y bajará un 20% más para 2025. A pesar de que la gama comercial de Citroën, Opel y Peugeot ya lleva tiempo ofreciendo versiones eléctricas que bajan la media, el número real de unidades vendidas (el que tiene en cuenta la legislación) sigue pesando muy poco en el mix de ventas. Por tanto, la electrificación de las distintas gamas seguirá acelerándose en los próximos años.