Comprar o financiar una furgoneta para tu empresa no es una decisión de gustos, aunque muchos autónomos la afronten como si lo fuera. Es una decisión de tesorería, de kilometraje y de cómo quieres que se vea tu balance dentro de tres años. Y cambia mucho según si eres un pintor que hace 12.000 km al año por Madrid o una empresa de mensajería que quema 60.000 km entre Barcelona y Valencia.

Vamos por partes.

Cuatro fórmulas, cuatro filosofías

Antes de meternos en cifras, conviene tener claro qué significa cada opción. Porque a veces se mezclan.

Compra al contado: pones el dinero, la furgo es tuya desde el minuto uno. Aparece en el activo, la amortizas contablemente y decides tú cuándo venderla.

Financiación bancaria: pides un préstamo, la furgo es tuya (con la carga correspondiente), y pagas cuotas mensuales con intereses. Fiscalmente se comporta casi igual que la compra.

Leasing: arrendamiento financiero con opción de compra. Pagas cuotas durante 24-60 meses y al final ejerces la opción (una cuota más) para quedártela. Muy usado por autónomos por su fiscalidad.

Renting: alquiler a largo plazo con servicios incluidos (mantenimiento, seguro, impuestos). No es tuya, no aparece en tu balance y al final la devuelves. O firmas otra.

Comprar al contado: cuándo tiene sentido

Poner 30.000 € encima de la mesa por una furgoneta suena a lujo de otra época. Pero hay casos en los que compensa.

Si tu empresa tiene tesorería de sobra y no sabes qué hacer con ese dinero parado, comprar una Ford Transit Custom o una Volkswagen Transporter al contado te ahorra intereses, comisiones y ataduras. Amortizas la furgo en libros (habitualmente al 16% anual para vehículos comerciales, según tablas) y te olvidas.

Eso sí, hay que tener claro el coste de oportunidad. Ese dinero podría estar generando algo en otra parte del negocio.

Ford Transit Custom — desde 32.000 €

La Transit Custom sigue siendo la referencia del segmento medio en España. Volúmenes de carga generosos, red de postventa cómoda y unas versiones diésel que aguantan bien la reventa.

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
100 kW 136 CV 170 km/h ~1.100 km 7,0 l/100 km C Diésel

Financiar: la fórmula del término medio

La financiación clásica es lo que hacen la mayoría de autónomos que no quieren descapitalizarse pero quieren que la furgo sea suya. Cuota fija, plazos de 4 a 7 años, y a rodar.

Fiscalmente, los intereses son gasto deducible. La furgo la amortizas igual que si fuese comprada al contado. Y aparece en el activo, lo cual, según cómo tengas el balance, puede jugar a favor (si buscas financiación futura) o en contra (si prefieres un balance ligero).

Para un autónomo que hace unos 25.000 km al año y quiere quedarse la furgo mucho tiempo, financiar una Peugeot Expert o una Citroën Jumpy suele ser la opción más equilibrada. No descapitaliza, mantiene la propiedad y al terminar el préstamo tienes un activo que aún vale dinero.

Peugeot Expert — desde 28.500 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
106 kW 144 CV 170 km/h ~1.050 km 6,8 l/100 km C Diésel

Citroën Jumpy — desde 28.000 €

Hermana técnica de la Expert, con ajustes de suspensión ligeramente más cómodos para uso urbano. Buena opción si el trayecto diario incluye ZBE y muchas maniobras.

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
106 kW 144 CV 170 km/h ~1.050 km 6,9 l/100 km C Diésel

Leasing: el favorito silencioso de los autónomos

El leasing tiene una ventaja fiscal que muchos no aprovechan: puedes deducir la cuota completa (con límites) durante la vida del contrato, acelerando la amortización real respecto a la tabla oficial. Para un autónomo con beneficios altos, eso es dinero de vuelta cada trimestre.

La pega: hay una opción de compra final que sí o sí acabas ejerciendo si quieres la furgo, y el contrato es rígido. Cancelar antes de tiempo suele salir caro.

Una Renault Trafic o una Opel Vivaro en leasing a 48 meses son configuraciones muy típicas en flotas pequeñas. Cuota razonable, fiscalidad amable, y al final la furgo es tuya.

Renault Trafic — desde 29.000 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
110 kW 150 CV 170 km/h ~1.100 km 7,1 l/100 km C Diésel

Opel Vivaro — desde 28.800 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
106 kW 144 CV 170 km/h ~1.050 km 6,9 l/100 km C Diésel

Renting: cuando no quieres saber nada más

El renting es la fórmula que más ha crecido en los últimos años, y no es casualidad. Pagas una cuota mensual todo incluido —mantenimiento, seguro, impuestos, a veces neumáticos— y la furgo va y viene sin que tengas que pensar en ella.

A cambio, nunca es tuya. Y si te pasas del kilometraje pactado, pagas un extra por cada km de más que duele.

¿Cuándo compensa? Cuando haces muchos kilómetros previsibles, cuando quieres una furgo nueva cada 3-4 años, o cuando prefieres tener el balance limpio de activos. Para una empresa de reparto que hace 50.000 km/año con una Mercedes-Benz Vito o una Fiat Scudo, el renting suele salir a cuenta si negocias bien la cuota.

Volkswagen Transporter — desde 34.000 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
110 kW 150 CV 172 km/h ~1.100 km 7,2 l/100 km C Diésel

Mercedes-Benz Vito — desde 36.500 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
110 kW 150 CV 175 km/h ~1.100 km 7,3 l/100 km C Diésel

Fiat Scudo — desde 27.500 €

Potencia KW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
106 kW 144 CV 170 km/h ~1.050 km 6,9 l/100 km C Diésel

Los criterios que de verdad importan

Más allá de la ficha técnica, hay cuatro palancas que deciden qué fórmula te encaja:

  • Tesorería: si el efectivo te hace falta para el negocio, olvida el contado.
  • Kilometraje: por encima de 40.000 km/año, el renting empieza a ser caro por las penalizaciones. Compra o leasing suelen ganar.
  • Fiscalidad: leasing y renting aceleran la deducción; compra y financiación siguen la tabla de amortización oficial.
  • Valor residual: si la furgo mantiene bien el precio (Transporter, Vito, Transit Custom), comprar tiene más sentido. Si se deprecia rápido, mejor no cargar con ella.

Tabla resumen y puntuación

Puntuamos cada modelo del 1 al 10 según equilibrio general para uso profesional (fiabilidad, red, valor residual, coste operativo).

Modelo Desde CV Consumo Fórmula recomendada Puntuación
Ford Transit Custom 32.000 € 136 CV 7,0 l Compra / Financiación 9
Volkswagen Transporter 34.000 € 150 CV 7,2 l Leasing 9
Mercedes-Benz Vito 36.500 € 150 CV 7,3 l Renting 8
Peugeot Expert 28.500 € 144 CV 6,8 l Financiación 8
Citroën Jumpy 28.000 € 144 CV 6,9 l Financiación 8
Renault Trafic 29.000 € 150 CV 7,1 l Leasing 8
Opel Vivaro 28.800 € 144 CV 6,9 l Leasing 7
Fiat Scudo 27.500 € 144 CV 6,9 l Renting 7

Preguntas frecuentes

¿Qué es más rentable, comprar o financiar una furgoneta para empresa?
Depende de tu tesorería. Si tienes liquidez de sobra y la furgo mantiene bien el valor residual (caso Transit Custom o Transporter), comprar ahorra intereses. Si prefieres no descapitalizarte, financiar mantiene la propiedad con un coste financiero asumible.

¿Renting o leasing para autónomos?
El leasing tiene ventaja fiscal más agresiva y te acabas quedando la furgo. El renting es más cómodo (todo incluido) pero nunca es tuya y penaliza el exceso de kilómetros. Para uso muy intensivo (más de 40.000 km/año), el leasing suele ganar.

¿Se puede deducir el IVA de una furgoneta comercial?
Sí, y aquí está la gran ventaja frente a un turismo. En furgonetas comerciales afectas al 100% a la actividad, Hacienda permite deducir el 100% del IVA, siempre que puedas justificar el uso exclusivamente profesional.

¿Cuántos años se amortiza una furgoneta en la contabilidad?
La tabla oficial de amortización sitúa los vehículos comerciales en un coeficiente máximo del 16% anual, lo que equivale a una vida útil mínima de unos 6-7 años. Con leasing, la deducción efectiva puede ser más rápida.