Tres europalés en el compartimento de carga, hasta 1.040 kg de mercancía y capacidad para arrastrar un remolque de 2.000 kg. Estas son las cifras con las que la Hyundai Staria Van quiere hacerse un hueco entre las furgonetas eléctricas de tamaño medio. A ellas añade dos argumentos importantes para el uso profesional: una autonomía anunciada de hasta 450 kilómetros WLTP y la posibilidad de recuperar del 10 al 80 % de la batería en unos 20 minutos.

La versión de carga traslada el diseño de la Staria de pasajeros a una propuesta para empresas, autónomos y flotas. Conserva su peculiar silueta y comparte elementos del sistema de propulsión con el modelo de siete o nueve plazas, pero adapta el interior al transporte de mercancías, con tres asientos delanteros y un compartimento separado de la cabina. Su planteamiento permite contemplarla para reparto, asistencia técnica, mantenimiento o transporte de material entre distintas localidades.

Tres europalés y más de una tonelada de carga útil

La Staria Van mide 5.253 mm de longitud, 1.997 mm de anchura sin retrovisores y 2.026 mm de altura con antena, con una distancia entre ejes de 3.273 mm. Son dimensiones que la sitúan claramente por encima de las pequeñas furgonetas de reparto y que conviene tener presentes al acceder a aparcamientos subterráneos o instalaciones con limitaciones de altura. El compartimento de mercancías ofrece espacio para tres europalés. La zona de carga mide 2.500 mm de largo, 1.640 mm de ancho y 1.436 mm de alto, con un volumen anunciado de 5,462 m³.

La carga útil alcanza los 1.040 kg, una cifra relevante para profesionales que transportan herramientas, recambios o mercancía pesada. Eso sí, como en cualquier comercial, hay que considerar el peso de las estanterías, los revestimientos y el resto de elementos que se incorporen al acondicionar el vehículo: también cuentan a la hora de determinar cuánto material puede llevar.

La Staria Cargo se plantea como un furgón de tres plazas homologado en categoría N1, con una mampara de acero entre los ocupantes y la mercancía. Las dos puertas laterales correderas permiten acceder desde ambos lados, mientras que las puertas posteriores de gran apertura facilitan las operaciones de carga. La altura del umbral, de 573 mm, ayuda cuando hay que subir y bajar material repetidamente durante la jornada.

Hasta 2.000 kg de remolque: más posibilidades para trabajar

La capacidad de remolque amplía los trabajos que puede asumir esta furgoneta. Hyundai anuncia hasta 2.000 kg con remolque frenado y 750 kg sin frenos, cifras que permiten contemplar el transporte de maquinaria, equipos o material que no cabe en el compartimento principal.

Además, puede mantener esa capacidad de remolque frenado con la carga máxima de 1.040 kg a bordo. Es un dato especialmente interesante para empresas que necesitan transportar herramientas dentro de la furgoneta y llevar otros equipos en un remolque, siempre dentro de los límites de homologación del conjunto y del permiso de conducción correspondiente.

En este tipo de utilización también habrá que ajustar las previsiones de autonomía. El peso, la resistencia aerodinámica del remolque y la velocidad pueden aumentar considerablemente el consumo, por lo que los 450 kilómetros WLTP no deben tomarse como referencia para circular a plena carga arrastrando otro vehículo.

Motor de 218 CV y batería de 84 kWh

La Hyundai Staria Van utiliza un motor eléctrico de 160 kW —218 CV— y 350 Nm de par máximo, que mueve las ruedas delanteras mediante una transmisión de una sola relación. La batería de iones de litio tiene una capacidad de 84 kWh. Según la ficha técnica facilitada, la versión comercial acelera de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 184 km/h. Son cifras holgadas para un vehículo de trabajo, aunque en el día a día resultan más relevantes la respuesta del motor y la ausencia de cambios de marcha, especialmente al circular entre tráfico o realizar numerosas paradas.

La suspensión combina un esquema delantero independiente de tipo McPherson con un sistema trasero multibrazo. Las ruedas son de 17 pulgadas, con neumáticos 215/65 R17, una elección coherente con la búsqueda de capacidad de carga y confort. La propulsión eléctrica también elimina el ruido y las vibraciones de un motor de combustión. Una cualidad que puede hacer más agradable pasar muchas horas al volante, aunque para valorar el aislamiento y el comportamiento con mercancía habrá que comprobarlos en una prueba específica.

Hasta 450 km de autonomía: también para salir de la ciudad

La autonomía homologada es de hasta 450 kilómetros de autonomía combinada WLTP y 634 kilómetros en ciclo urbano. Sobre el papel, ese alcance permite plantear usos que van más allá del reparto urbano. Puede encajar en servicios técnicos que se desplazan entre municipios, empresas que conectan distintas instalaciones o profesionales que combinan ciudad y carretera.

La autonomía real dependerá del recorrido, la temperatura, la climatización, la velocidad y, especialmente, de la mercancía transportada. Para decidir si encaja en una actividad concreta interesa conocer los kilómetros de las jornadas más exigentes y las oportunidades de recarga disponibles. Disponer de un punto en la base desde el que comenzar cada mañana con la batería cargada puede simplificar mucho su utilización.

Una autonomía elevada ayuda a organizar la jornada, pero la rapidez para recuperar energía puede ser igual de importante cuando hay que seguir trabajando. La arquitectura eléctrica de 800 voltios es uno de los elementos que distinguen a la Staria Van. Hyundai anuncia una carga del 10 al 80 % en aproximadamente 20 minutos, en condiciones óptimas y utilizando un punto de corriente continua de alta potencia compatible. La ficha técnica toma como referencia una estación de 350 kW para conseguir ese tiempo; esto no significa que la furgoneta absorba 350 kW durante toda la sesión.

La infraestructura elegida cambia mucho el resultado. En un cargador de 50 kW, el tiempo anunciado para pasar del 10 al 80 % asciende a 81 minutos. Para un profesional, esa diferencia puede determinar si una parada encaja con una pausa de la jornada o exige reorganizar el trabajo. En corriente alterna, el cargador embarcado admite hasta 11 kW, con un tiempo indicado de 7 horas y 35 minutos para pasar del 10 al 100 %. Es la opción para cargar durante la noche en la empresa o recuperar energía mientras el vehículo permanece estacionado varias horas. Aprovechar los 11 kW requiere una instalación y un suministro adecuados.

Una furgoneta que también alimenta tus herramientas

La función Vehicle-to-Load, o V2L, permite utilizar la batería de tracción como fuente de alimentación para aparatos externos. En la Staria Cargo, la información publicada recoge una potencia de hasta 3,5 kW, con posibilidad de conectar dispositivos tanto desde el exterior como mediante una toma en la zona de carga. Para un instalador o un servicio de mantenimiento, esto abre aplicaciones concretas: recargar baterías de herramientas, alimentar iluminación auxiliar o utilizar equipos compatibles en un lugar sin enchufes. También puede resultar útil en montajes temporales y trabajos al aire libre.

El consumo de esos dispositivos sale de la misma batería que mueve el vehículo. Por tanto, habrá que tenerlo en cuenta al planificar el regreso, así como comprobar que la potencia de los equipos y sus necesidades de arranque son compatibles con el sistema.

Cabina digital y asistentes para facilitar la jornada

La cabina incorpora el sistema multimedia ccNC de Hyundai con pantalla táctil de 12,3 pulgadas, además de instrumentación digital. Las funciones conectadas permiten consultar información del vehículo y gestionar aspectos como el estado de carga o la climatización a distancia.

La dotación de seguridad anunciada para la Staria Van incluye frenada automática de emergencia, asistencia de mantenimiento y seguimiento de carril y control de crucero adaptativo con parada y arranque. También contempla vigilancia del ángulo muerto, cámara trasera y sensores de aparcamiento delanteros y posteriores. La configuración definitiva deberá confirmarse para cada mercado. Son ayudas especialmente útiles en una furgoneta de más de cinco metros, tanto al maniobrar en zonas de carga como al circular por ciudad o afrontar desplazamientos largos. La mampara y el compartimento cerrado limitan la visión directa hacia atrás, lo que refuerza la utilidad de la cámara y los sensores.

Hyundai también trabaja con socios de transformación para adaptar la Cargo a distintas actividades profesionales. Las posibilidades concretas dependerán de la oferta disponible en cada país, pero pueden ser determinantes para quienes necesitan acondicionar el vehículo con estanterías, soportes o equipamiento específico.

Qué falta por saber para valorar la Hyundai Staria Cargo

La combinación de carga útil, capacidad para tres europalés, remolque de hasta dos toneladas y recarga rápida da a la Staria Van argumentos para competir por trabajos muy diversos. Su interés aumenta en actividades con recorridos previsibles y recarga en base, donde es más fácil integrar un eléctrico en la operativa habitual.

Quedan por conocer el precio, la configuración comercial definitiva para España y las transformaciones que podrán ofrecerse. También será importante comprobar el consumo con carga y en carretera, dos aspectos esenciales para valorar una furgoneta de trabajo.

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