Hay campers que te llevan de viaje y campers que, además, te cambian la forma de entender el día a día. El Mercedes-Benz Marco Polo siempre ha jugado esa baza: dimensiones compactas y estética cuidada, pero con una base de “furgoneta de verdad” y un interior que busca el punto exacto entre movilidad cotidiana y escapada con todas las letras. En 2026, Mercedes-Benz refuerza justo esa idea de “hogar sobre ruedas” con una evolución muy dirigida. No cambia el concepto, pero pule (y mucho) esos detalles que, en una camper, marcan la diferencia entre “sirve” y “apetece quedarse”.

La marca lo deja claro desde el enfoque: el nuevo Marco Polo seguirá basado en la Clase V y mantendrá su “sustancia” de producto, pero introduce mejoras selectivas en el espacio vivienda para elevar confort, calidez y usabilidad. Traducido al lenguaje camper: más aislamiento, más ambiente, más modularidad y un control más inteligente de los elementos clave cuando estás parado.

El primer gran bloque de cambios se lo lleva el techo elevable, que en una camper compacta no es un accesorio: es el “segundo piso” y, a menudo, la diferencia entre dormir bien o dormir “porque toca”. El nuevo pop-up roof estrena una carcasa de aluminio de doble pared (doble piel) pensada para ganar robustez y ligereza, pero sobre todo para mejorar estabilidad e aislamiento en casi cualquier condición meteorológica. Además, cuando se eleva la sección trasera ampliable, aporta 10 cm extra de altura libre, una cifra que parece pequeña en la ficha… hasta que te mueves dentro, te cambias o simplemente te sientas sin rozar el techo con la cabeza. Es una mejora directa de habitabilidad y sensación de amplitud, especialmente valiosa en uso real con dos ocupantes y equipaje.

El segundo bloque apunta a algo que muchos fabricantes todavía subestiman: la “atmósfera” interior. Mercedes-Benz incorpora un nuevo concepto de iluminación en el techo elevable con luz ambiental LED y distintos escenarios seleccionables por el usuario, desde tonos fríos (más funcionales) a cálidos (más “salón”). Y, muy importante para quien hace noche fuera con frecuencia, añade un techo corredero (sliding roof) que busca dos cosas: más entrada de luz natural y ventilación/aire fresco. Por la noche, ese mismo techo permite ver el cielo estrellado desde dentro, un guiño claramente orientado al cliente que valora la experiencia, no solo la función.

Mejoras que se notan en una escapada real

También hay novedades en un elemento que parece secundario… hasta que lo usas en serio: el toldo. Se rediseña por completo para permitir una flexibilidad total en el montaje y desmontaje, algo especialmente útil si alternas escapadas con uso urbano. El ejemplo más “de vida real” que cita la marca es el paso por un túnel de lavado: poder desmontar/gestionar el toldo con más facilidad te evita limitaciones y, sobre todo, sustos. Además, la manivela (crank) se guarda de forma ingeniosa en el propio soporte del toldo para ahorrar espacio y mantenerlo todo ordenado.

En la misma línea de soluciones que se usan cada día, el nuevo sistema de oscurecimiento para cabina apuesta por piezas que se fijan magnéticamente y se colocan en pocos pasos. Es una decisión inteligente: lo magnético reduce tiempo de montaje, evita holguras y, si está bien resuelto, mejora el sellado de luz en amaneceres tempranos o en entornos urbanos con farolas. Privacidad y descanso, sin pelearte con ventosas ni con guías.

La parte multimedia también evoluciona con un enfoque muy camper: que suene bien en ruta, pero que suene bien también “en modo campamento”. El Marco Polo 2026 incorpora un sistema de sonido nuevo, afinado específicamente para este modelo, con ocho altavoces y subwoofer. Y aquí está la clave práctica: gracias a la conectividad Bluetooth, permite reproducir audio incluso cuando el sistema de infoentretenimiento está apagado. Para una noche de cena bajo toldo, o para tener música suave sin “despertar” todo el coche, es el tipo de detalle que suma puntos de verdad.

Todo esto se integra, además, en una evolución del Mercedes-Benz Advanced Control (MBAC), el sistema que desde 2019 convierte al Marco Polo en una especie de “smart home” rodante. En el nuevo modelo gana funciones y centraliza el control (desde la pantalla principal o desde la app del móvil) de elementos como el techo corredero, la iluminación ambiental del techo elevable y el sistema de sonido actualizado. En la práctica, significa menos mandos dispersos y más control intuitivo cuando estás dentro y quieres gestionar luz, ventilación o ambiente sin moverte.

Mercedes remata el paquete con optimizaciones pequeñas pero muy de usuario intensivo: mesas plegables mejoradas, guías de cajones optimizadas, un panel de control del asiento-banco rediseñado y una nevera/cooler más eficiente energéticamente. Son “micro-mejoras” que no suelen protagonizar titulares, pero que reducen fricción en el día a día camper: abrir/cerrar, cargar/descargar, ordenar, conservar alimentos con menos consumo… justo lo que diferencia a una camper bien pensada de una camper bonita. 

Nuevo Marco Polo HORIZON

Junto al Marco Polo “clásico”, Mercedes-Benz confirma el Marco Polo HORIZON, que llegará con casi todas estas novedades, pero con un planteamiento distinto: sin módulo de cocina ni armario/ropero integrados. Es decir, se posiciona como vehículo de ocio para fines de semana y vacaciones cortas, más flexible para quien prioriza espacio y polivalencia frente a la “casa completa” integrada. A nivel de equipamiento, incorpora el nuevo concepto de toldo y los oscurecedores magnéticos para la cabina; y, en exclusiva para el HORIZON, añade una solución magnética de oscurecimiento para la parte trasera. En seguridad, la marca destaca que el HORIZON equipa de serie airbags de ventana (window bags) desde el pilar A hasta el pilar D.

El HORIZON es la respuesta para quien quiere una base premium con espíritu camper, pero sin el compromiso de una cocina/armario integrados. Mantiene casi todas las mejoras 2026 (toldo rediseñado, oscurecedores magnéticos en cabina, etc.) y suma un oscurecedor magnético trasero exclusivo. Además, refuerza el capítulo de seguridad con window bags de serie desde el pilar A al D. Ideal si haces escapadas cortas, duermes a bordo de forma ocasional o prefieres una configuración más abierta para equipaje deportivo, bici o material de outdoor.

Más allá del producto, hay un dato industrial que, en el mundo camper, importa tanto como el diseño del mueble: quién convierte, cómo convierte y con qué control de calidad. En 2026, el Marco Polo marca un hito en su historia porque Mercedes-Benz pasa a apoyarse por completo en producción “in-house” dentro de su red de Vans: la base Clase V se fabrica como hasta ahora en Vitoria (España) y la conversión a Marco Polo se realiza en la planta de Ludwigsfelde (Alemania). La marca defiende que integrar la conversión dentro de su propia red de producción asegura estándares de calidad más altos y, además, permite una mayor flexibilidad de procesos y potencialmente plazos de entrega más rápidos.

Y como cierre estratégico, Mercedes ya mira más allá del ciclo 2026: hacia el final de la década, las futuras furgonetas de nuevo desarrollo se basarán en la Mercedes-Benz Van Architecture, con una rama 100% eléctrica (VAN.EA) y otra de combustión (VAN.CA). La marca da a entender que sus futuros motorhomes seguirán ese camino hacia el final de la década, lo que anticipa una nueva generación de campers con una base técnica más modular y preparada para convivir con distintas tecnologías de propulsión.