Kangoo ha sido una referencia entre los vehículos comerciales desde 1997 y prueba de ello es su éxito, con más de 4.200.000 unidades vendidas desde entonces. Ahora mantiene su filosofía en cuanto a robustez y capacidad de carga, pero pretende aportar un plus en materia de diseño, tecnología, seguridad o conectividad.

Existen algunas alternativas parecidas en el mercado, que responden a un planteamiento similar en términos de tamaño y funcionalidad, como son el Citroën Berlingo, Opel Combo, Peugeot Rifter o Volkswagen Caddy, aunque ninguno de ellos dispone de la innovadora solución “Ábrete Sésamo” sin pilar central en el lado del acompañante, que permite una apertura lateral de 1,5 metros.

Mide 4,49 metros de longitud y su diseño exterior es mucho más atractivo, con el nuevo ADN de la marca impreso en su frontal, con parrilla de grandes dimensiones, capó con nervaduras fabricado en aluminio, grupos ópticos de led, tiradores de puertas pintados en el mismo color de la carrocería, grandes superficies acristaladas, trasera con forma trapezoidal, nuevas llantas de aleación de hasta 17 pulgadas y hasta nueve colores de carrocería.

Con esta edición reforzada en materia de equipamiento y un diseño mucho más llamativo, la marca pretende cubrir parte del hueco que dejaron los vehículos monovolumen, ya que en materia de capacidad y habitabilidad logra unos excelentes registros, tanto para los ocupantes como para la carga.

 

Como un turismo

En el interior se ha tenido en cuenta especialmente la ergonomía, dotando al Kangoo de elementos que facilitan la comodidad y la vida a bordo. Realmente es difícil distinguir el interior del Kangoo del resto de los nuevos modelos de la gama, excepto en materia de espacio, pues comparte con ellos multitud de elementos, como mandos, pantallas, volante, etc. Los responsables de la marca anuncian una reducción del nivel de ruido en el interior respecto al modelo de anterior generación de 8 decibelios, gracias a la incorporación de cristales un 11 por ciento más gruesos.

Ahora puede recibir más funcionalidades para mejorar la vida a bordo, como volante de aro grueso multifunción, tapizado en piel, con reglaje en altura y profundidad, palanca de cambios situada en posición más elevada, asiento con ajuste lumbar regulable en altura, más de 49 litros de compartimentos de almacenaje -incluido el cajón deslizante Easy Life de 7 litros-, un volumen de carga de 775 litros –en configuración de cinco plazas-, ampliable hasta 3.500 litros con la banqueta abatida y el asiento del pasajero delantero plegado, barras de techo que se pueden transformar de forma sencilla en una baca (con capacidad de hasta 80 kg) sin necesidad de utilizar herramientas, nuevas ayudas a la conducción, etc.

De momento está disponible con un cuadro de instrumentos con pantalla digital en color de 4,2 pulgadas y, a finales de 2021, se ofrecerá también con pantalla digital de 7 pulgadas en color, personalizable con distintas visualizaciones en función del modo de conducción, normal o eco.

Las plazas traseras ofrecen unas cotas bastante llamativas, suficiente anchura para tres adultos, razonable espacio para las piernas y enorme altura. Su piso es plano, lo que permite moverse con facilidad por dentro y aprovechar mejor la plaza central, de las mismas dimensiones que las exteriores. Además, el acceso a través de puertas laterales de grandes dimensiones resulta especialmente cómodo cuando se encuentra aparcado en batería.

Cuenta con banqueta abatible 2/3-1/3 y asiento del pasajero delantero plegable, lo que permite alcanzar un 15 por ciento de espacio adicional y facilita el transporte de cargas en el interior de hasta 2,7 m de longitud. Además, está equipado con sistema Isofix en las dos plazas exteriores de la segunda fila y en el asiento del pasajero delantero.

Destaca también la mejora en accesibilidad a las plazas delanteras gracias a la apertura de hasta 90° de las puertas. Para el acceso a las traseras recurre a puertas laterales correderas con 615 mm de anchura. El portón trasero es grande, pero exige una separación de más de 1 metro respecto a la pared, si se quiere abrir dentro de un garaje. No obstante, la marca dispone en opción profesional la posibilidad de incluir puertas de hoja doble por 180 euros adicionales.

En el nuevo Kangoo se ha trabajado especialmente el apartado de la climatización, que en el caso de las versiones Combi puede ser automática con regulación diferente entre el lado del conductor y el del pasajero. El confort térmico de las plazas traseras mejora también gracias a los aireadores orientables integrados en la parte posterior de la consola central y a las salidas de aire inferiores. También son novedad los asientos delanteros calefactables –opcionales- con dos potencias de regulación.

En cuanto a conectividad, se ha dotado de las mismas funcionalidades que utilizan los modelos de gama alta de la marca, es decir, integra un cargador inalámbrico para smartphone de 15w e incorpora el sistema multimedia Renault Easy Link con replicación para smartphone compatible con Android Auto y Apple CarPlay y navegación conectada en una pantalla de 8 pulgadas, radio DAB, Bluetooth, reconocimiento de voz, etc.

También incluye cinco conectores USB: dos encima del volante, una en la consola central, una en el frontal de la radio y dos en la parte posterior de la consola central, además de tomas de corriente a 12, cuatro en el habitáculo y otra en el maletero, y un soporte orientable para smartphone que se engancha a la izquierda o a la derecha del volante.

Ofrece tarjeta manos libres para apertura y cierre automática y, próximamente incorporará el freno de estacionamiento eléctrico con función auto-hold.

 

Bien equipado

Brillante en materia de seguridad, con catorce ayudas a la conducción de serie. Puede incluir alerta de distancia de seguridad, regulador y limitador de velocidad con sistema de frenado y función de parada y arranque automático, ayuda al aparcamiento, cámara de marcha atrás con indicador de trayectoria, sistema activo de mantenimiento de carril entre 70 km/h y 180 km/h, vigilancia de ángulo muerto, frenada activa de emergencia entre 7 km/h y 80 km/h, reconocimiento de las señales de tráfico con alerta de exceso de velocidad, sistema de alerta de fatiga, control de tracción Extended Grip, para mejorar motricidad en situaciones difíciles, control de descenso de pendientes. etc.

También dispone de sistema de control de estabilidad de remolque (máximo 1500 kg), sin limitación de velocidad, y en breve podrá contar también con sistema de asistencia para la estabilización en caso de viento lateral, que interviene en los frenos a través del ESC para mantener la trayectoria.

Inicialmente la gama estará compuesta por tres acabados, Life, Intens y Zen, tanto en gasolina como en diésel, diferenciándose en el nivel de equipamiento y decoración exterior. En el caso del acabado Intens se ofrece un Pack Confort que incluye el cargador por inducción, mesitas plegables en los respaldos delanteros, soporte para smartphone y retrovisor para vigilancia de niños, por 175 euros.

Para los dos acabados superiores también se ofrece un Pack Easy Park con retrovisor interior automático, sensores de aparcamiento y cámara trasera, por 500 euros adicionales, mientras que para todos los niveles de acabado está disponible el Pack Style, con llantas de aleación de 17 pulgadas, por 650 euros. Entre las opciones más destacables se encuentran la alarma perimétrica, asientos delanteros calefactados, detector de presión de neumáticos, enganche de remolque, revestimiento de suelo en plástico o doble puerta acristalada.

 

Ábrete Sésamo, una solución genial

La versión de carga, más orientada al uso profesional, Kangoo Van, destaca especialmente por la ausencia de pilar central en el lado del acompañante, una innovadora solución que facilita la introducción de carga también por el lateral, pues el espacio máximo de apertura es de interior es de 1,42 metros. La puerta del pasajero y la puerta corredera pueden abrirse y cerrarse en cualquier orden, mientras que las puertas delanteras también disponen de apertura hasta 90º y cuenta con 2 o 3 asientos delanteros. Además de estas funcionalidades, el asiento del acompañante puede escamotearse mediante una ingeniosa solución y quedar plegado sobre el suelo, de forma que se consigue una longitud de carga interior de 3,05 metros.

En el caso de optar por la variante de tres plazas, la central puede plegarse para convertirse en una práctica mesa, a modo de oficina móvil.

Otras innovaciones curiosas son el soporte de barras abatibles –opcional- situado en el techo del habitáculo para transportar objetos largos como escaleras, tubos, etc., que permite llevar piezas de hasta 2,04 metros de longitud sin restar espacio en el piso o sin necesidad de instalar una baca y transportarlos en el exterior. También lo son el retrovisor interior con cámara o la instalación de un espejo gran angular en el parasol del lado del acompañante para suplir el “ángulo muerto” que se produce al no tener el lateral acristalado.

De momento se ofrece en versión “corta” con capacidad de 3,3 metros cúbicos, con los mismos motores disponibles que se ofrecen en el Combi, si bien después del verano se ofrecerá una variante L2, de mayor longitud de carrocería, con un volumen de carga de 4,9 metros cúbicos. También se comercializará, a final de año, la versión 100 por 100 eléctrica con motor de 75 kW y batería de 44 kWh con una autonomía de 260 km (ciclo WLTP).

 

Motores renovados

El nuevo Kangoo Combi se ofrece con el motor de gasolina 1.3 TCe de 130 CV y el motor diésel 1.5 Blue dCi en versiones de 75 y 95 CV con caja de cambios manual de 6 relaciones. Más adelante llegará una variante de 115 CV y una caja automática EDC de 7 relaciones, así como, a finales de año, una versión 100 por 100 eléctrica con motor de 75 kW y batería de 44 kWh.

Promete unas cifras de consumo mixto en ciclo WLTP muy interesantes, 5,4l /100 km para los motores diésel y 6,6l /100 km para los gasolina. Dispone de sistema Eco-mode, activable desde el salpicadero, que anuncia un ahorro de hasta un 12 por ciento de carburante y cuenta con un testigo de recomendación de cambio de marcha.

Es cierto que se ha trabajado en materia de aerodinámica e insonorización y, aunque se produce un salto cuantitativo respecto a la anterior edición, los niveles de ruido no son comparables a los de un turismo monovolumen, ni en aerodinámica, rodadura o mecánica. Hay que tener en cuenta que las dimensiones son bastante grandes: 4,5 m de longitud, 1,9 de anchura y más de 1,8 de altura, con formas bastante cúbicas, morfología que no favorece especialmente el rozamiento del aire en los desplazamientos.

Hemos tenido la oportunidad de conducir la versión Combi de gasolina de 130 CV en configuración de cambio manual de 6 marchas y acabado Zen por los alrededores de Madrid durante un breve espacio de tiempo. Nos ha parecido bastante agradable en general y muy fácil de conducir. Es cierto que la postura de conducción, por la propia arquitectura del vehículo, es más “vertical” que la de un turismo, pero no resulta especialmente incómoda. Se agradece la palanca de cambios –similar a la de cualquier otro vehículo de la marca- situada en una posición más alta, lo que favorece los rápidos cambios de marcha. La disposición de mandos, los reglajes de climatización o los asistentes a la conducción nos hacen olvidarnos de que estamos en un vehículo más enfocado al uso profesional.

El rendimiento del motor 1.3 es bueno y ofrece una cifra de par considerable (240 Nm a 1.500 rpm), pero no es tan pleno como en los diésel, lo que obliga a estar un poco más atento al cambio de marchas para sacar el mejor provecho.

En el apartado de suspensiones ha mejorado mucho el filtrado respecto a las anteriores ediciones. Circulando sin carga, el tren trasero rebota un poco al pasar por los reductores de velocidad, pero no resulta especialmente seco. Tuvimos oportunidad de conducir después una versión de carga, lastrada con 280 kg en el compartimento posterior y, en ese caso, los movimientos longitudinales de la carrocería se producían de una manera mucho más dulce y suave, sin ningún tipo de rebote o brusquedad.